El aterrizaje de Alemany ha pacificado el territorio mallorquinista. Se respira aire puro y hasta hay libre pensamiento. Todos de acuerdo en que lo primero es la permanencia. Dar al fútbol el máximo protagonismo. Apoyar a todos y cada uno de los actores. Aceptar las limitaciones y jugar con lo que tenemos.
Los resultados no han tardado en llegar. El camino está trazado, queda lo más difícil, recorrerlo. La unión entre afición, equipo y medios mejora considerablemente las condiciones de trabajo y es la clave del éxito. Pero está todo por hacer, no es el momento de sacar pecho, ponerse medallas o anticiparse a los acontecimientos.
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