(publicado en Diario de Mallorca el domingo 26 de julio de 2009)
El episodio de la venta me ha quitado la venda de los ojos. El clan Alemany posee infinitas ramificaciones. Tantas, como el organigrama del club. El Mallorca les pertenece por decreto. Se vende por dinero y por clientelismo. Desaparecen los de Grande y permanecen los de siempre agarrados a un clavo ardiendo. A medida que ellos se van haciendo millonarios el Mallorca empobrece día a día. Tras cada episodio salen reforzados, nunca son culpables. Se suceden propietarios, presidentes, entrenadores, jugadores y ellos ahí, impertérritos, eternos. Los avatares de la institución les son ajenos. Forman parte del paisaje.
Que me digan porqué no han dejado entrar a Llorens Serra ¿Por dinero? ¿Poca cantidad para tantos trozos de tarta? ¿Porqué quería reestructurar y redimensionar el club de arriba a abajo? ¿Porqué iba a podar las ramas podridas para que el árbol creciera sano y fuerte? ¿Porqué pretendía convertir al Mallorca en un club de muchos y no en el de unos pocos? ¿Porqué no se conocía a los inversores? ¿Acaso no era suficiente con la figura del entrenador de Sa Pobla? ¿Es que Serra tiene la misma credibilidad que González que empieza por su presencia en la ridícula candidatura de Onieva al Madrid y termina por llamarnos provincianos a los mallorquines?
Los rumores de que Joan Buades será presidente confirman la teoría. Los mismos que colocan a miembros del consejo actual en el de González, la refrendan. Si el Mallorca va de convulsión en convulsión es porque interesa. A cada crisis más beneficio y la entidad más perjudicada social y deportivamente. Para que nos entendamos, Llorens no les cae bien. No pertenece a su selecto y exclusivo club ¿Cómo se atreve …? “Members only”.