miércoles, 27 de agosto de 2008

Suspenso en Pekín


Suspenso en Pekín

Pekín no ha otorgado buenas notas al deporte español le pese a quien le pese. Sólo los mallorquines, sobresalientes, hicieron honor al lema de TVE "estamos preparados". Los demás, suspenso en Pekín. Suspenso a los atletas y lo más grave, cate morrocotudo a los dirigentes.
El velocista español que terminó en último lugar en la primera preliminar de Bolt en los cien lisos, aseguró: "he aprendido una gran lección: tengo que entrenar más". Sin comentarios ...
"Soy deportista, practiqué la gimnasia en el colegio ..." afirmó la ministra Cabrera a Televisión Española en China. Supongo que se refiere al tendido prono y al supino que aprendimos algunos gracias a la gran vocación del señor Dezcallar en Montesión. Sin comentarios ...
Treinta medallas prometió un optimista Secretario de Estado para el Deporte. Lisavetsky no tan sólo es un mal pitoniso sino que además no cumple lo que promete.
¿Verdad amigo Mateo Alemany?
Y, por supuesto, suspenso mayúsculo a la falta de sensibilidad del Príncipe de Asturias que como cualquier chico de su edad y con el país inmerso en una grave crisis económica, ha disfrutado, nunca mejor dicho, de un verano de lujo asiático, en la final de Wimbledon, Eurocopa de Austria y Suiza, Copa del Rey en Palma y la guinda de los juegos olímpicos de Pekín sin que se conozca fruto alguno de su presencia en dichos acontecimientos.
Flaco favor le han hecho todos ellos a la candidatura Madrid 2016.

El buen momento que disfruta el deporte español en el mundo es fruto de unas individualidades excepcionales y del profesionalismo y en absoluto del trabajo del Gobierno como presume el oportunista y también optimista Zapatero: "soy el primer jefe de Estado en democracia que gana un europeo en fútbol ..." declaró tras la Eurocopa en vez de felicitar a los jugadores.
La realidad señores políticos es que no hay plan alguno para la base. Es peor, hemos retrocedido en el tiempo. Algunas carreras de fondo me recordaron a las del entrañable Mariano Haro. ¿Dónde están los Cacho, Abascal, José Luis González, el mismo conseller Cañellas ... los atletas españoles del deporte rey en el olimpismo ...? Atletismo, natación, judo, boxeo, tiro olímpico, hípica y otras disciplinas minoritarias pero fundamentales en una olimpiada están abandonadas, dejadas de la mano de Dios. La gestión Lisavetsky es un gran fracaso. Tras dieciseis años habría que pensar seriamente en superar los resultados de Barcelona 92. Demasiadas decepciones más propias de una falta de competitividad alarmante que de la mala suerte.
Baloncesto y Hockey hierba salvaron los muebles en deportes de equipo, aunque ningún oro de dos finales. En balonmano discretos, imperdonable su derrota contra Islandia y devaluado su bronce ante una Croacia demasiado acostumbrada al oro para pelear motivada por la chapa menor.

No hay excusa alguna. Países vecinos como Francia, Gran Bretaña o Italia nos han doblado en medallas. El deporte español necesita un plan serio en lo económico y en lo deportivo y una reestructuración inmediata empezando por la Ministra Deportista y por un Secretario de Estado para el Deporte al que no se le conoce mejor cualidad que la de cambiar de opinión constantemente, cobijarse al sol que más calienta y pintarla en vez de trabajar y planificar pormenorizadamente el presente y futuro del deporte español. Señor Lisavetsky antes que la lucha loable contra el doping está la prioritaria de garantizar en España el deporte de élite altamente competitivo.