lunes, 28 de septiembre de 2009

Mallorca 3, Valladolid 0

El doctorado
El Real Mallorca sigue con su racha triunfal y destroza a cuanto rival pasa por Son Moix. Nueve goles en casa, ninguno en contra y diez puntos de quince disputados. Ni la benevolencia del calendario, ni la tibieza de los rivales deben restar mérito alguno al equipo.
No me cansaré de repetir que el equipo de Gregorio Manzano sabe a lo que juega y crece domingo a domingo. Solidez defensiva, doble pivote espectacular, una banda izquierda decisiva y mucha pólvora arriba.
Los de Pucela, desmotivados, anodinos, apenas inquietaron la meta de Aouate. El Mallorca hace malos a los rivales y estos, también es cierto, son más débiles que nunca. Ayer, sin ir más lejos, el Valladolid presentó a Nivaldo, probablemente el peor central que se haya visto nunca en Primera División. Y es que el nivel de la liga desciende al mismo ritmo que aumenta el de los dos equipos de arriba.
La nueva propiedad vive una romántica luna de miel, con el primer equipo en ´Champions´ y el Mallorca B líder en Segunda División B. Pero mal harán si creen que todo el mérito es suyo o si lo convierten en argumentos para continuar con su ERE particular. Si hace un mes Martí Asensio afirmó que había hecho un máster, ahora dirá que ha terminado el doctorado. Enhorabuena.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Villarreal 1, Mallorca 1

Serios

Los jugadores del año pasado se reivindican de nuevo y firman un espléndido inicio de temporada. Un punto muy serio el conseguido en Villarreal que sumado a los tres del Xerez colocan al equipo en la zona alta y tranquila de la tabla.

La diferencia a otros comienzos estriba en que el grupo de Manzano conserva su patrón de juego y por primera vez en años, afronta el campeonato sabiendo a lo que juega. El doble pivote Mario, Martí es el centro de gravedad de este equilibrado Mallorca al que ayer favoreció el plan de Valverde. El entrenador vasco ha cambiado el fútbol de los amarillos. De la elaboración y el toque de Pellegrini al fútbol directo y vertical que vimos ayer. La ausencia de Senna es vital en este conjunto. Eguren, limitado, e Ibagaza, en posición demasiado adelantada, no se bastaron para hacer olvidar al jugador de la roja. La consecuencia, superioridad en el centro del campo de los rojillos, que controlaron la primera parte sin apenas pasar apuros.

La tormenta que se desencadenó al filo de la primera mitad cambió la fisonomía del encuentro. El balón no rodaba y parecía que el primero en adaptarse se llevaría el partido. Y fue el Villarreal que aprovechando la pillería de Ibagaza y Llorente se adelantó en el marcador. Cuando todo indicaba que el gol de Rossi dictaba sentencia, el míster amarillo cambió al Caño por Pires y el escenario mudó por momentos. Una falta sobre Aduriz propició un disparo afortunado de Borja que supuso el empate. El Mallorca lograba lo más difícil.

Los de Manzano entraron de nuevo en el partido y solucionaron los últimos lances con nota. El jienense, por fin, alineó a Bruno China que mostró contundencia en el cruce y buen juego por alto. En definitiva, inicio de liga serio y prometedor: una prueba más de que hay más equipo de lo que el propio entrenador cree.