domingo, 30 de noviembre de 2008

Descomposición


El Mallorca ha entrado en fase de descomposición. Institucional y deportiva. El equipo es, en el terreno de juego, la viva imagen de la crisis que se vive en los despachos. Se me hace difícil culpar a los jugadores y al entrenador de los malos resultados cuando el culpable tiene nombre y apellidos. Su estado de ánimo frente a lo que saben que se avecina se trasmite claramente en juego y actitud. Los números del conjunto balear son de segunda división. Puntos, goles encajados, goles a favor y queda el tramo duro del calendario. A todo ello hay que añadir el hándicap de Lux que ayer resultó de nuevo determinante en los dos primeros goles de los de Pucela. Dos balones parados de Canobbio bastaron para poner en evidencia al argentino. El equipo fuera de Son Moix baja los brazos con demasiada facilidad. Es ponerse con el marcador en contra y perder tensión e intensidad. Y eso, que ayer, a diferencia de otros partidos, la primera media hora fue dominada por el Mallorca con ocasiones claras de gol sin remate final. Sorprendió la posición de Aduriz por detrás de Webó y la ausencia de Jurado. Las últimas jornadas anulan el discurso de que otros rivales son peores. Hay que ponerse el mono de trabajo e intentar superar la adversidad. El descenso está a sólo dos puntos.

lunes, 24 de noviembre de 2008

El Mallorca mereció más


Esta semana ha quedado claro que los deportistas del club están muy por encima de sus dirigentes que hacen todo lo posible para poner obstáculos al trabajo de la plantilla.
Ellos son, sin duda, lo mejor de este circo. La terapia pública de entrenador y futbolistas con ejercicio de autocrítica incluido ha devenido en un empate con sabor a victoria tras la gran segunda parte del Mallorca. El equipo no trabaja en condiciones normales. Y eso deriva en un serio handicap frente a los rivales. La concentración y la actitud necesarias en un grupo que vive en un entorno tan enrarecido que no habla ni piensa en fútbol, es muy difícil de conseguir. Ustedes me dirán que con lo que cobran ... El fútbol de élite es un desempeño de alta dificultad y máxima competencia en el que todo debe medirse al milímetro para el óptimo rendimiento. Y sino, pregunten a Guardiola. Hay que congratularse una vez más por como el conjunto de Manzano logra sustraerse y sale de situaciones complicadas como la de ayer en Son Moix. Dos ventajas en el marcador neutralizadas y unos últimos 45 minutos con balón, con oficio, mandando sobre el terreno de juego y borrando al Málaga del partido. Dos llegadas de los andaluces, dos goles, ante un Lux poco fiable y blando en la salidas. Así se hace muy difícil ganar. Me gustó la reacción del equipo ante la adversidad demostrando que lo de esta semana iba muy en serio
También esta semana, Grande ha iniciado su particular autocrítica con una caza de brujas contra mallorquinistas que libremente emiten sus opiniones en internet. El inquisidor quiere mandar a la hoguera a cuantos no comulgan con su fe, sin caer en la cuenta de que es él quien se consume a fuego lento día tras día.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Doña Rogelia



La multitudinaria rueda de prensa sin comentarios para Davidson y la carta de disculpas al socio responde patológicamente al famoso silogismo jurídico "excusatio non petita, acusatio manifiesta". Inexpertos asesores de comunicación pululan por el club ya que lejos de una justifiación válida constituye la demostración palpable de lo que todos suponíamos de antemano. Davidson es a Grande lo que doña Rogelia a Mari Carmen y sus muñecos. El ventrilocuo de un británico cínico y patán, que no se ha salido ni un momento del guión marcado por Drac, que ha escrito, no tan sólo sus burdos comunicados, sino hasta los puntos y las comas de tan rancio y ridículo culebrón. Una tapadera, una coartada, para no vender el club, ganar tiempo y manejar y especular a su antojo y así no perder la palestra como única salida o alivio a su tragedia personal y familiar.

El personaje ha perdido definitivamente la poca credibilidad que le quedaba. Su menosprecio abarca a todos: a los administradores, a los acreedores, abogados, jueces, gestores, a los periodistas, a si mismo ... Convocando ruedas de prensa para nada, por pánico, puro miedo a la intervención judicial, proclamando con la boca pequeña que respeta a los acreedores para a renglón seguido provocarlos con nocturnidad, premeditación y alevosía, anunciando con descaro que va a obterner un supuesto beneficio de 9 millones de euros y en el colmo de los absurdos contradecir el informe de los administradores defendiendo que su activo supera en trescientos millones al pasivo. Mire usted caballero, si eso sucediera el concurso no existiría y que el número de acreedores particulares sea de cientos o de miles no convierte su pecado mortal en venial.

El gran dictador, cuya único parecido con Chaplin radica en su "vis cómica", está solo frente al mundo y navega sin rumbo como barco a la deriva. Las cuotas de fidelidad de los que siguen a su lado, las mueven hilos de interés o falta de dignidad, o ambas cuestiones a la vez. Otros, como Pere Terrasa, Pau Nadal, Pep Bonet, que dimitió cinco minutos antes que le echaran, tuvieron los arrestos y el respeto a si mismos de renunciar a sus cargos y abandonar la nave. Los que permanecen son cómplices accidentales, aunque al fin y a la postre, les guste o no, cómplices de la oligarquía y el despotismo que ha desembocado en la peor crisis instiucional de la historia del club. El equipo, al que hay que reconocer mejores resultados que los previstos, es ya víctima lógica del virus presidencial, un grupo deprimido dirigido por un Gregorio Manzano, honesto y buen profesional, pero decepcionado, desmotivado y defraudado por el hombre que él creía su máximo apoyo en el Mallorca. Y que conste que ni el entrenador, ni Nando Pons, ni los futbolistas, ni ningún estamento de la SAD tiene culpa alguna de lo que sucede.

El desenlace o la solución, pasa por Freddy Sheperd, cualquier otro comprador o por la intervención judicial: en primer lugar porque es el único modo de acabar de inmediato con el despotismo de Vicente Grande; en segundo, porque es de justicia para los acreedores y finalmente, porque es mil veces más fiable la gestión y la honradez de un administrador judicial que las del todavía presidente.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Pájara mental


El Mallorca lejos de Son Moix es un grupo triste, indolente, inofensivo y con una falta de carácter alarmante. Ayer resultó superado en todas sus líneas por un Almería que puso todo: fútbol, anticipación y goles.
Los de Manzano jugaron andando, al tran tran, sin actitud, entregando siempre la iniciativa a los andaluces que demostraron querer el balón, tener oficio y un estilo definido, sin pelotazos, intensidad y buen fútbol que desarboló por completo a los rojillos.

En el doble pivote, quizá Cléber echó de menos a Martí con el que se compenetra mucho mejor que con Mario Suarez que pasó desapercibido. Por las bandas Jurado y Varela no dieron señales de vida y arriba inoperantes toda la tarde salvo una bolea de Aduriz. En defensa, lo de siempre. La inseguridad de Lux, fragilidad "in crescendo" en los laterales y superioridad absoluta de Negredo sobre los centrales.

El marcador no refleja lo que realmente sucedió en el terreno de juego. Los de Arconada merecieron mucho más que los dos goles de Negredo. El conjunto bermellón muestra preocupantes síntomas de fatiga psicológica y no da la impresión que sepa exactamente a lo que juega. La pájara mental de los últimos minutos frente al Athletic se prolongó en Almería y coloca al equipo en los puestos bajos de la clasificación antes de recibir a los grandes. El gol de Keita, en magnífica jugada personal, maquilló el resultado, aunque cabe señalar que con muy pocos minutos ya ha marcado tres goles.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Buena imagen, mal resultado



Mereció más el Mallorca en el Calderón. Se pagó la actitud tímida con que el once de Manzano saltó al terreno de juego. Y es que hay discursos que influyen en la mentalidad del futbolista. Entre semana el entrenador se conformaba con un punto y claro, pasa lo que pasa, sales a empatar y pierdes.

El Atlético mostó todas sus carencias. Un equipo vulgar tanto táctica como estratégicamente víctimas de un entrenador exagerada e incompresiblemente sobrevalorado. Todo fiado a la pegada y a la calidad de sus jugadores de arriba. Dos chispazos del Kun y a mal defender el resultado. Mientras los colchoneros aprovecharon la ya habitual fragilidad defensiva por banda de los rojillos, éstos no sacaron partido de la debilidad del rival.

En la segunda mitad sólo existió un equipo. La salida de Trejo revolucionó el partido. Tres intervenciones de Leo Franco impidieron que el Mallorca entrara en el partido. Aduriz se convirtío en un dolor de cabeza para la defensa atlética y quizá de haber tenido más apoyo el marcador hubiera reflejado otro resultado.

Faltó convicción y valentía en el plateamiento inicial, se regalaron 45 minutos y se perdió una gran ocasión para puntuar una vez más en el Calderón. Mientras Marío empieza a justificar su fichaje, se echan de menos los goles de Arango que sigue con su sequía particular. Quizá el partido se perdió en los despachos ya que la ausencia de Jurado privó al Mallorca de ese pase final que marca la diferencia.

No hay que rasgarse las vestiduras, el Mallorca dió una sensación de equipo superior a los del Manzanares que sin el Kun no son absolutamente nadie.