Dos zarpazos del león Aduriz sentenciaron un partido sin historia, sin juego y sin apenas rival. El primer ejemplo, el saltó de Nené con el delantero vasco, tras el corner que supuso el segundo gol del Mallorca. Otro, las facilidades de Kameni en el primero. Y el último la nulidad atacante del Español y las ingenuidades de su entrenador durante todo el encuentro.
Esta vez no hubo fallos de concentración, aunque uno no sabe si por mérito propio o porque no se presentó oportunidad para haberlos. Cambio de actitud y de sistema que resultaron efectivos gracias al trabajo de Manzano entre semana y a un Español blando atrás e inoperante arriba. Tres puntos de oro que colocan al equipo en una zona cómoda de la tabla y que permiten afrontar el tramo duro del calendario con tranquilidad.
Resultado engañoso porque del mismo modo que el Mallorca no mereció vencer tres a cero, el Español sí se ganó una derrota tan abultada. En definitiva, un conjunto el de esta temporada, irregular y capaz de lo mejor y de lo peor. Sin ningún plan, al tun tun, salga lo que salga, domingo a domingo.
Me quedo con la pegada Aduriz y la seriedad defensiva porque no recuerdo tres pases seguidos. Poco importa, lo único que al parecer cuenta es la victoria ya que el público lejos de pitar al presidente, acabó haciendo la ola.
Es lo que hay ...
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