(publicado en Diario de Mallorca el lunes 29 de junio de 2009)
El dinero “invertido” en Cristiano Ronaldo ha catapultado la cotización de los 50 mejores futbolistas del mundo. Si rompes el mercado acepta las consecuencias. Hay en el fútbol un antes y un después del fichaje del astro portugués. No puedes ir hoy a por Villa y querer pagar el precio de ayer. La culpa es del comprador que revienta el mercado y no del vendedor que pone el precio como erróneamente intenta demostrar el imperio mediático que acusa al Valencia y protege a Florentino, de nuevo y por aclamación, flamante presidente del Real Madrid.
El aplauso unánime de los medios al desembarco de “un ser superior” es, como mínimo, preocupante. Y más después de escuchar unas declaraciones del gran José María García a la Sexta, denunciando como en el célebre restaurante Zalacaín, un allegado al señor Pérez y en presencia de éste, le pidió precio para que mirara a otro lado. “Me veo capaz de casi todo ...” afirmó faraónico el nuevo mandatario blanco el día de su presentación. Desde luego, no va de farol.
Lo cierto es que si la “inversión” de Ronaldo y Kaka tiene un retorno inferior a cinco años debido a los potenciales ingresos por merchandising y derechos de imagen, según afirman ciertos especialistas y consultoras internacionales engrasadas a tal fin, entonces el precio de ambos debería haber sido el doble o más a no ser que en Manchester y en Milán sean torpes o se chupen el dedo y los únicos visionarios y expertos en economía y marketing global residan en Madrid. Si a Florentino le salen los números que dice ...¿Cómo a los gestores del United o al mismo Berlusconi o a otros clubes del mundo no se les ha ocurrido lo mismo? Está visto, “un ser superior”.
Fueron las soberbias torres que ahora emergen ufanas sobre la antigua ciudad deportiva del Madrid las que financiaron a los Figo, Zidane, Ronaldo y Beckham y no las camisetas, contratos publicitarios u otras cortinas de humo. El tandem Aznar/Florentino ascendió al Madrid a las alturas. Ahora, de momento, los compañeros de viaje son Caja Madrid y el Santander, que parte de la inyección de liquidez que percibieron del gobierno Zapatero para, supuestamente, aliviar la más que mal trecha tesorería de los ciudadanos, la reinyectan al Madrid de ACS para hacer felices a los madridistas, que por lo visto, da más réditos.
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